El próximo rival del Cartaginés en la Copa Centroamericana protagonizó una de las acciones más curiosas del partido, en una jugada que evidenció una llamativa desconcentración del conjunto hondureño.
En pleno desarrollo del encuentro, Motagua se preparaba para realizar una modificación cuando ocurrió una situación completamente inesperada entre sus propios futbolistas.
El jugador Sacaza le dio un pase a Rodrigo de Olivera mientras estaba en la línea esperando que se oficializara su ingreso al terreno de juego.
La acción generó sorpresa dentro del terreno de juego y rápidamente se volvió uno de los momentos más comentados del compromiso.
Para el Cartaginés, que sigue de cerca lo que ocurre con sus rivales en el torneo, cualquier detalle puede terminar siendo importante en la pelea por avanzar de ronda.