Con la consagración de España como bicampeona del mundo, el Mundial de 2026 pasó oficialmente a la historia. Sin embargo, más allá del campeón, esta edición será recordada por marcar un antes y un después al convertirse en la primera Copa del Mundo con 48 selecciones, un formato que, pese a las dudas iniciales, terminó dejando un balance altamente positivo.
Antes del inicio del torneo existía el temor de que la ampliación de 32 a 48 equipos disminuyera el nivel competitivo y provocara goleadas constantes entre selecciones de diferente jerarquía. Sin embargo, el desarrollo del campeonato demostró lo contrario. Varias selecciones consideradas inferiores sorprendieron a rivales de mayor tradición, confirmando que el crecimiento del torneo también abrió la puerta a nuevas historias y protagonistas.
Otro de los grandes atractivos fue la enorme cantidad de goles. El Mundial registró un promedio de 2,96 goles por partido, la cifra más alta desde México 1970 y superior a la media de las tres ediciones anteriores. Además, se disputaron 22 encuentros con cinco o más goles, reflejando un torneo ofensivo y lleno de emociones para los aficionados.
El espectáculo también quedó evidenciado en la baja cantidad de empates sin anotaciones. Solo seis de los 104 partidos terminaron 0-0, una de las cifras más bajas en la historia reciente de la Copa del Mundo, lo que mantuvo el interés de los aficionados durante todo el campeonato.
Uno de los encuentros más memorables fue el partido por el tercer lugar, donde Inglaterra derrotó 6-4 a Francia, convirtiéndose en el duelo con más goles en un Mundial desde España 1982.
La ampliación del torneo recibió finalmente el respaldo de quienes inicialmente eran más escépticos. El director de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA, Arsène Wenger, destacó que brindar más oportunidades a nuevas selecciones era una decisión necesaria y aseguró que el nuevo formato fue un éxito tanto en lo deportivo como en lo competitivo.
Incluso, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dejó abierta la posibilidad de seguir ampliando la Copa del Mundo en futuras ediciones, señalando que el objetivo es que cada país tenga la oportunidad de soñar con disputar el torneo más importante del planeta.
El Mundial de 2026 demostró que más equipos no significan menos espectáculo. Por el contrario, confirmó que el fútbol sigue creciendo, ofreciendo nuevas historias, más emociones y una competencia que mantuvo la intensidad hasta el último partido. España levantó el trofeo, pero el verdadero ganador fue el fútbol mundial.
Hace 4 horas - José David Barrantes González