Lo que tiene dentro el Trionda
El balón del Mundial 2026 lleva esta tecnología un paso más allá. El sensor ya no flota en el centro de la estructura, sino que está integrado directamente en la pared interna de uno de sus cuatro paneles.
Como resultado, el dispositivo es capaz de emitir 500 lecturas por segundo y sincronizarse con cámaras de seguimiento óptico y un sistema de modelado 3D desarrollado por Lenovo.
Gracias a esta tecnología, cada jugador que pisa el césped es digitalizado en tiempo real. Cuando el chip detecta el impacto de un pie sobre el balón, el algoritmo relaciona ese instante exacto con la ubicación precisa de todos los futbolistas en el terreno de juego.
De esta manera, las decisiones sobre el fuera de juego son cada vez más precisas y dependen menos de la interpretación humana, marcando un nuevo capítulo en la evolución tecnológica del fútbol mundial.
Hace 1 días y 18 horas - José David Barrantes González